Argentina constituye el más disperso de todos: la competencia es jurisdiccional, de modo que una plataforma puede contar con licencia en una provincia y no en otra. La Ciudad de Buenos Aires y la Provincia de Buenos Aires agrupan la mayor parte de las licencias.

México opera bajo una ley antigua — la normativa federal — apuntalada por normas de aplicación. Las autorizaciones los emite la SEGOB, y el juego online se sostiene en esas autorizaciones a través de figuras asociadas.

El mercado colombiano aparece con frecuencia como la referencia más claro: resultó ser el pionero de América Latina en regular los casinos online mexico digitales con un régimen específico, supervisado por el regulador nacional. Los sitios habilitados figuran en un padrón consultable.

El mercado chileno transitó un periodo largo de vacío normativo, con propuestas de marco legal en debate. Perú, en cambio, se movió con rapidez hacia un marco de autorizaciones formal, y Brasil ordenó su mercado de juego online después de mucho tiempo de debate.

En la práctica, la consecuencia se resume rápido: corresponde verificar la habilitación en el país propio, no a nivel regional. Un sitio perfectamente legal en un mercado llega a carecer de permiso en otro.