Argentina es el más complejo de todos: la competencia es de cada provincia, de modo que un operador puede operar legalmente en una jurisdicción y no en otra. La Ciudad de Buenos Aires y el territorio bonaerense concentran la porción principal de las licencias.
México opera bajo un texto legal con décadas encima — la normativa federal — apuntalada por reglamentos posteriores. Las habilitaciones los otorga la SEGOB, y el juego online se apoya en ese esquema por medio de esquemas de vinculación.
Colombia aparece con frecuencia como el ejemplo más claro: se convirtió en el primero de la región en regular los casinos online bolivia digitales con un régimen específico, supervisado por el regulador nacional. Los sitios habilitados constan en un registro público.
El mercado chileno atravesó un tiempo prolongado de zona gris, con propuestas de ley en discusión parlamentaria. Perú, en cambio, se movió decididamente hacia un esquema de habilitaciones explícito, y el mercado brasileño reguló su mercado de juego online luego de un largo proceso de debate.
Desde el lado del usuario, la consecuencia se resume rápido: conviene verificar la licencia en el país propio, no en abstracto. Un operador del todo regular en un país suele operar sin cobertura en otro.